este modelo económico no mejorará el empleo ni los ingresos

El exministro de Economía, Martín Guzmán, se sentó a charlar sobre cómo va la economía argentina. Su mirada es crítica: enfatiza que el modelo actual de crecimiento no es suficiente para que el país realmente avance. Según él, estamos apoyados en sectores que generan divisas, pero que no crean empleo ni mejoran los ingresos de la gente.

Guzmán explica que, aunque hay un leve crecimiento, este depende de pocos sectores. Estos son esencialmente el agro, la famosa Vaca Muerta, y la minería, además de la intermediación financiera. Pero, a pesar de estos números, la industria y el comercio siguen en declive. Y lo más preocupante, esto repercute directamente en la generación de empleo.

Con respecto a las proyecciones de consumo, Guzmán señala que para que esto se cumpla, es necesario una recuperación de los salarios o un incremento del crédito. Sin embargo, él menciona que “actualmente no hay señales positivas en ninguno de estos frentes”.

En el último año, el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 2,3%, pero hay que tener en cuenta que ¡el 80% de este crecimiento viene de solo tres sectores! Esto no es suficiente si queremos ver mejoras significativas en la calidad de vida de los argentinos.

Además, habla sobre la inversión privada, apuntando que el Gobierno apostaba a que este modelo impulsaría a la inversión, pero eso todavía no se ve en los resultados. Aunque destaca sectores como Vaca Muerta, considera que la oportunidad no se está aprovechando del todo como debería.

Inversión, riesgo país y RIGI

Cuando toca el tema de la inversión extranjera y el riesgo país, Guzmán menciona que hay “una falta clara de confianza hacia el futuro”. Muchos sectores están teniendo buenos resultados, pero él plantea que sería justo que toda la sociedad pudiera disfrutar de esos beneficios. Sin embargo, sostiene que “el Estado no está logrando recaudar más de esos sectores”.

Un tema candente es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que Guzmán critica. Su argumento es que está diseñado de tal manera que impide al Estado capturar una parte de las grandes ganancias generadas por los recursos naturales.

Asegura que el RIGI no es un error en sí mismo, sino que el problema radica en su diseño. “Nos podría llevar a una enfermedad holandesa”, dice, refiriéndose a cómo algunos sectores generan divisas sin que esto beneficie al resto de la economía. En contraste, menciona a Noruega y Australia, países que utilizan sus recursos para potenciar educación, ciencia e infraestructura.

Subsidios energéticos

En su diálogo, Guzmán también critica la política de subsidios a las tarifas. Asegura que estos subsidios fueron una de las causas de los desequilibrios fiscales. Explica que un esquema de segmentación podría reducir el déficit fiscal de manera más efectiva.

Según él, es fundamental concentrar el apoyo en quienes realmente lo necesitan, ya que esto no solo tiene implicaciones económicas, sino también sociales. Guzmán da un punto interesante: “Es razonable pensar que no se debe subsidiar a todos por igual. Cuando el Estado subsidia, alguien termina pagando esa cuenta. Y si se financia con emisión monetaria, quienes más sufren son los sectores de bajos ingresos, a través de la inflación”.

Finalmente, enfatiza que si se establece como política de Estado la sostenibilidad fiscal y de la deuda pública, la Argentina podría alcanzar una posición más sólida en términos productivos y laborales.

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